El nuevo rol como investigadores de causas penales posiciona a los fiscales como «actores principales» del nuevo sistema procesal penal santafesino. El 10 de febrero, la Fiscalía Regional rosarina comenzará a trabajar con poco más de cuarenta profesionales, con asiento en Montevideo al 1900, a pocos metros de Tribunales. El arranque será con «carga cero» y con la mitad de los investigadores proyectados para la plena vigencia. El resto se irá sumando paulatinamente. Incluso los fiscales del actual sistema deberán cerrar antes sus expedientes actuales, que formarán parte del sistema de conclusión de causas. Con dos oficinas, según el tipo de abordaje para la resolución de casos, y cuatro unidades especiales para investigar homicidios, delitos sexuales, delitos económicos y para atender el turno, los fiscales se distribuirán para investigar problemáticas y delitos específicos. Los detalles del trabajo contrarreloj, a tres meses de la implementación del nuevo sistema, fueron adelantados a Rosario/12 por el fiscal regional Jorge Baclini, quien resumió la reforma en cinco puntos: «Investigación fiscal, desformalización de la investigación –para que se decida sobre la base de las audiencias-﷓, juicio oral, salidas alternativas y rotura de la selectividad en la persecución».

Para el funcionario, el hecho de que el gobernador Antonio Bonfatti haya puesto fecha de inicio del nuevo sistema para el 10 de febrero, «puso a trabajar cuestiones que estaban dormidas y se encendieron todos los motores, en niveles de prioridad de uno a tres».

Al marcar la diferencia con el sistema actual –que convivirá con el nuevo durante unos tres años﷓﷓, el funcionario indicó que «hoy se juzgan actas y no personas. El desafío es empezar a juzgar a personas de carne y hueso; por eso el ritual del expediente es lo que debemos hacer desaparecer», instó.

Para Baclini, la «gran diferencia» es que el fiscal ahora va a investigar, como lo hace el juez en el sistema actual, quien desde febrero tendrá solo tareas jurisdiccionales. «Tenemos que perseguir penalmente y resolver pacíficamente los conflictos», propuso. Además, remarcó que «se incorporan las salidas alternativas a la pena, donde aparecen la conciliación de intereses y la probation. Las grandes alternativas del sistema serán la mediación, la negociación y otras, consensuadas entre víctima y juzgado». En ese sentido, dijo que actualmente, la probation «no tiene tanta viabilidad porque no está bien configurado el control de las condiciones y el imputado entiende que el sistema no actuó sobre lo que hizo. Ahora proponemos más efectividad para ello y tenemos pensado crear una mini oficina de control», adelantó sobre las ideas a mediano plazo.

Por otro lado, los delitos más graves se resolverán en juicio oral y público o juicio abreviado –en el que se puede consensuar una pena–. «Tenemos una estructura con capacidad de gestión acorde a este tipo de resoluciones. Las denuncias van a entrar por la policía o a la Fiscalía; y para el futuro está pensado descentralizar la atención. Vamos a tener criterios para el contenido mínimo de datos según el tipo de denuncia que se formule, para que la víctima no tenga que volver», detalló Baclini. También está pensado crear equipos de atención a la víctima con «tres miniequipos multidisciplinarios», pensados para el segundo semestre de 2014.

Las investigaciones se dividirán en cuatro oficinas temáticas.

* Unidad Fiscal Especial de Homicidios. «Desde aquí, se atenderá la problemática específica que se está dando en Rosario», donde los homicidios dolosos treparon a más de 230; mientras que 2012 había terminado con más de 180 casos. «Habrá entre seis y diez fiscales, con proyección de trabajo de unos 240 homicidios, más los casos de muerte dudosa. Se manejarían unos 500 casos», estimó Baclini, quien indicó que más adelante se evaluará la posibilidad de agregar investigaciones por homicidios culposos. Esta unidad especial «apunta a trabajar de manera conectada con todos los homicidios dolosos para lograr mejores resultados», señaló.

* Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual. «Aproximadamente los denunciados en la ciudad rondan los 500 y 600 (al año); mientras que la cifra negra es del 90 y 92 por ciento; con lo cual si el sistema logra insertar confianza en la sociedad claramente va a parecer que la cifra aumenta, pero será porque se blanquearían los delitos que hoy no se denuncian», estimó. En ese sentido, consideró que «el sistema actual no responde a la víctima de delitos sexuales». Y agregó que «habrá un equipo de acompañamiento y luego firmaremos convenios con los dispositivos barriales de salud. La idea es no revictimizar a la víctima, ni en las declaraciones ni en la revisación médica: hoy son revisadas dos veces como mínimo. También buscaremos crear lazos amigables y niveles de confianza», adelantó.

* Unidad de Delitos Complejos y Económicos. En este espacio, se pretende comenzar a trabajar con tres fiscales. «La experiencia marca que los casos económicos y complejos no tienen investigación o no tienen éxito. Las estadísticas dicen que la respuesta es nula. Se dice que el sistema es selectivo porque sólo trabaja lo que produce la policía y eso es bastante selectivo en relación a qué y a quién se persigue. Tenemos que tener investigaciones propias dadas por incremento de capitales, para ver si hay delitos detrás de estos», indicó Baclini. Sobre la competencia, el funcionario fue claro: «Nos tendremos que sentar con la Justicia Federal y acordar pautas claras con respecto a este delito para acordar qué parte investiga cada uno».

* Unidad de Flagrancia y Turno. Será la encargada de atender el sistema de urgencias. «En todo el departamento Rosario, se detiene aproximadamente a 50 o 60 personas por semana. Se piden varias ordenes de allanamientos, intervenciones telefónicas; por eso estos fiscales se dedicarán diariamente a cuestiones de turno, constituirse en el lugar del hecho, y encargarse de situaciones del día a día. Consideramos que es importante guiar a la policía que está actuando». Baclini precisó que para esta unidad se piensa arrancar con cuatro fiscales que tendrán turnos de 24 horas, de 9 a 9. «La idea es que se vayan ocupando por día, cada uno de sus detenidos, y luego tendrá un día libre», adelantó.

Todas aquellas causas graves que no encuadren en algunas de estas cuatro unidades, llegarán a la Oficina de Investigación y Juicio que atendrá casos donde habrá respuestas punitivas.

Por otro lado, sobre las cuestiones informáticas necesarias para las investigaciones, Baclini aseguró: «No nos podemos permitir que los bancos o las compañías telefónicas decidan cuándo darnos respuestas, aunque destaco la buena voluntad». Según indicó, «hay aparatos que no tienen tecnología. Nuestra investigación, en ese sentido, está con una precariedad de 25 años atrás. Estamos trabajando como si fuera 1987. La buena voluntad de la gente supera un montón de cosas», destacó.

Con respecto a los homicidios relacionados con la droga, el funcionario destacó la creación de la unidad de investigación específica, y agregó: «Estos hechos tienen testigos que no quieren declarar porque temen ser víctimas próximas. El desafío es lograr un programa de protección adecuado, hoy el Centro de Asistencia Judicial (CAJ) lo tiene, pero hay que masificarlo y trabajar sobre las problemáticas de la ciudad. Hay que meterse en el territorio, y las políticas el gobierno deberán ser también para mejorar determinados estándares. El tema de la droga hay que encararlo desde varios aspectos. El consumidor, a quien no hay que estigmatizar, es el que genera la cadena que va hacia el narcomenudeo y el narcotráfico, con lo cual hay que tomar intervención para darle al consumidor la posibilidad de que pueda ser atendido debidamente, porque los marcos de libertades generan negocios muy grandes en todo el país. Es un gran desafío y es bueno que el gobernador se haya contactado con la procuradora (Alejandra Gils Carbó). Esto tuvo una evolución de 20 años y no se puede combatir de un día para otro».

 

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