El Consejo de la Magistratura de la Ciudad ha hecho historia, de esa que merece la pena celebrar, incluso (o tal vez más aún) en estos aciagos días.

El 17 de febrero,mediante la Resolución CSEl Nº 31/2012 de su Comisión de Selección (ver) se DISPONE

“que deberá entregarse copia de los exámenes orales de los concursos en trámite a toda persona que así lo solicite , a su costa, siempre que hayas concluido las evaluaciones orales, estas se encuentren calificadas, y dichas calificaciones hayan sido agregadas al expediente del concurso respectivo ”.

Tal como se expresa en sus considerandos, el art. 32 del Reglamento consagra el principio de la “publicidad de los exámenes orales” por lo que TODA PERSONA QUE ASÍ LO SOLICITE tiene derecho a acceder a la información contenida en los archivos fílmicos de tales exámenes.

Sin dudas, se ha realizado con este acto una contribución de enorme valor a la transparencia de los concursos para nuestro poder judicial, y un cambio sustancial en las ilegales e inconstitucionales políticas de información y publicidad que había sostenido el Consejo en esta materia -llegando al extremo de haber motivado incluso la presentación de una demanda judicial en diciembre de 2011 (ver post – amparo) ante sus reiteradas negativas a garantizar el acceso público a dicha información.

El reconocimiento del principio de publicidad confirma  el interés público de la información relativa a los exámenes y la ilegalidad de toda obstrucción a su acceso y difusión pública, en el marco del derecho a dar y recibir información consagrado en la Convención Americana de Derechos Humanos (dicho sea de paso, confiamos en que aquellos/as concursantes que nos hicieron llegar su preocupación por la difusión de los exámenes públicos comprenderán cabalmente que dicha preocupación -entendible afectivamente- carecía de sustento jurídico constitucional y legal.

Desde la Iniciativa ya hemos presentado una solicitud para acceder a la información pertinente, y la pondremos a disposición tan pronto como nos sea posible. Entretanto, solicitaremos al Consejo que, en la medida de sus posibilidades económicas y tecnológicas, complete su valiosa política sobre los exámenes orales adaptando su sitio web institucional o creando un canal de youtube para colocar allí esta información.

Demás está decir (o no?), que idéntica política de publicidad y acceso a la información es obligatoria en relación con las entrevistas que se realizan como última fase de los concursos, cuyo registro fílmico solicitaremos a medida que vayan concluyendo las oposiciones.

Si dicha información se hace pública sólo faltará que el Consejo haga públicos los CVs de los concursantes (que determinan el 35% de las calificaciones del concurso) para que termine el ilegal secreto acerca de la información y elementos documentales que definen quiénes serán o no serán nuestros jueces, fiscales, defensores y asesores tutelares.

En días tormentosos y de duelo, en momentos en que la muerte, absurda, nos golpea y expone las peores falencias de nuestros sistemas institucionales, nos permitimos destacar y acompañar que una pequeña luz de transparencia se enciende, iluminando un rincón de nuestro edificio institucional, que tal vez -sólo tal vez, pero no es poco- contribuya a que en algunos años, un/a mejor juez/a, proteja los derechos de los débiles a tiempo, investigue la corrupción con valentía y prevenga la muerte.

Sólo serán los/as mejores jueces/as (defensores/as, fiscales, asesores/es tutelares) cuando surjan de los mejores concursos, concursos públicos transparentes y equitativos. Una pequeña luz, no es poco. Felicitaciones, buen trabajo. Gracias. Ojalá sigan ese camino, nada lo impide, todo se los demanda.

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