Una jueza condenó a un año y un mes de prisión efectiva a un hombre de 37 años por incumplimiento de los deberes de asistencia familiar, en perjuicio de cinco hijos que tuvo con su primera exesposa, y dispuso que en la cárcel concluya el primario e inicie un tratamiento para madurar.

 

En el fallo, la jueza en lo Penal Juvenil de 7ª Nominación de la ciudad de Córdoba, Nora Giraudo, también dispuso que, en la unidad carcelaria, al hombre se le brinde asistencia psicoterapéutica que le permita modificar «su posicionamiento subjetivo inmaduro y reflexionar sobre sus conductas», de manera que «pueda asumir el rol paterno y los compromisos que éste conlleva».
La magistrada determinó que el hombre se incorpore al sistema educativo para que pueda «concluir el ciclo primario» y que se capacite para obtener un trabajo remunerado, con el fin de que pueda «reparar el daño causado y abonar la cuota alimentaria mínima e indispensable de todos sus hijos», que son ocho: cinco con la primera, uno con la segunda pareja y dos con la tercera, publicó Télam.
La cuota alimentaria impuesta al condenado es de 2.300 pesos, que deberá abonar mensualmente a los hijos por los cuales se hizo la denuncia penal -los cinco del primer matrimonio-, una vez que recupere la libertad. Para determinar el monto la justicia tomó como parámetro el valor de la Asignación Universal por Hijo.
En la resolución, la jueza tuvo en cuenta la «actitud reticente» del imputado, que, en el marco de una causa previa que homologaron en el fuero de familia, impulsada por su exesposa, se había comprometido a abonar 300 pesos mensuales, cosa que «hizo en forma irregular» y, al embargársele el sueldo, renunció a su trabajo.
Asimismo, la magistrada también consideró que el hombre había pedido la suspensión del juicio para realizar una «mediación», lo que luego tuvo que ser revocado y declarárselo en «rebeldía».
Por este motivo, Giraudo concluyó que el hombre «hacía lo que quería» y que le era «indiferente el resultado dañoso de su comportamiento y sus consecuencias legales, que conocía».
Durante un período de más de seis años, el hombre no hizo ningún aporte económico en favor de sus hijos, a lo que sumó «el desentendimiento afectivo, al suspender el contacto con los menores».