La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenó las heridas sufridas por niños del pueblo indígena mapuche en Chile, durante un desalojo realizado por efectivos policiales de Carabineros. Asimismo, instó al Estado a investigar los hechos, sancionar a los responsables y adoptar medidas para evitar el uso excesivo de la fuerza.

La CIDH –un órgano autónomo de la Organización de los Estados Americanos (OEA) que tiene el objetivo de promover la observancia de los derechos humanos en la región– aseguró que conoce antecedentes de otros operativos policiales en los que habrían resultado heridos menores de edad. Por eso, el organismo hizo un llamado al Estado chileno para que se tome en especial consideración en el diseño y ejecución de los operativos policiales la posible presencia de niños y niñas en movilizaciones u otras formas de protesta en el contexto de la reivindicación de los derechos territoriales del pueblo indígena mapuche y, en consecuencia, despliegue todos los esfuerzos necesarios para asegurar su protección especial frente a todo acto de violencia.

Además, la Comisión recordó la obligación estatal de esclarecer judicialmente estos actos de violencia, sancionar a los responsables y reparar las consecuencias. Y la CIDH reiteró que es necesario adoptar mecanismos para evitar el uso excesivo de la fuerza por parte de los agentes públicos y asegurar que este tipo de operativos se realicen con respeto a los derechos humanos y en estricto cumplimiento de los principios de legalidad, necesidad y proporcionalidad. La declaración del organismo sucede tras el desalojo violento de miembros de la comunidad mapuche, Ignacio Queipul de Temucuicui, ocurrido el 23 de julio, en el que resultó herido un niño, que recibió un perdigón en la pierna. En el operativo, doce personas habrían sido detenidas, entre ellas tres niñas menores de doce años. Como precisó el organismo, la información disponible indica que las menores habrían sido conducidas a la localidad de Collipulli en un micro policial, donde se relató que sufrieron vejaciones, golpes y acoso sexual por parte de efectivos policiales de Carabineros. Posteriormente, miembros de esta fuerza habrían disparado contra un grupo de personas que esperaban a quienes habían concurrido a certificar lesiones, acción que dejó como resultado dos menores heridos, uno de 12 años con perdigones en la columna y otro joven de 16 años lesionado en una de sus piernas.

 

fuente http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-200276-2012-08-04.html