La procuradora general de la Nación, Alejandra Gils Carbó, cerró el segundo encuentro de Justicia Legítima en la Biblioteca Nacional, y se refirió a los linchamientos producidos durante los últimos días en distintos puntos del país. “Es inevitable asociar estos episodios brutales con la campaña mediática que se desarrolló contra el anteproyecto de Código Penal”, afirmó. Recordó que “se auguraba una liberación masiva de violadores y autores de crímenes violentos que causaron terror en la población”, en alusión a las palabras del diputado Sergio Massa. Y respondió: “Hoy ya no nos ocupa un debate sobre el Código Penal sino qué clase de sociedad queremos tener”.

Hoy la titular del Ministerio Público Fiscal compartió las palabras de cierre con el periodista Víctor Hugo Morales, y planteó que se necesitan “cambios profundos”. Enumeró los puntos que el colectivo Justicia Legítima pone en discusión, que van desde un nuevo Código Penal y Código Procesal Penal hasta la crítica al supuesto rol “aséptico” de los jueces. Gils Carbó señaló que “hay que combatir el delito con más igualdad” y criticó el uso abusivo de la prisión preventiva en los procesos penales, que ha llevado a la Argentina a tener más de la mitad de su población penitenciaria sin condena.

“Una justicia legítima debe tener proactividad ante las vulnerabilidades que sufren los más débiles”, sostuvo. Y reclamó compromiso de los operadores judiciales “para alzar la voz por los que no tienen voz para reclamar por sus derechos”. Apuntó contra “el discurso hegemónico, que durante décadas intentó someter al Estado a sus intereses y desde donde ahora nos acusan de ideologizados”. Cerró: “sabemos desde hace años que estos problemas no se solucionan alentando la venganza y la desintegración; se solucionan trabajando cada día para la construcción de una sociedad más igualitaria”.

Morales adelantó los ejes de la emisión de mañana en su programa “Bajada de línea”, y trajo a colación la situación política de Europa, donde “la derecha avanza en medio de una discusión global sobre qué tipo de mundo queremos”. Planteó que el adversario “es la corporación mediática”, ya que desde ahí se promueven conceptos “sencillos y efectivos” que dan por tierra “con toda la doctrina jurídica que ustedes han estudiado” pero que se oponen de lleno con las bases de la democracia. “Parece mentira que habiendo muerto un joven de 18 años, estemos atendiendo a este fogoneo desde ciertos medios de comunicación”.

“La imbecilidad es invencible”, aseveró Morales, y cuestionó las expresiones sensacionalistas que promueven la violencia. “Se trata de una porción de la población que quiere una justicia autoritaria, que acuerda con los métodos de la dictadura”, agregó. Y afirmó: “cuando alguien está siendo apaleado en el piso, haya cometido un delito o no, nos están apaleando a todos”. Se refería a que los linchamientos se contraponen a las políticas de promoción de los derechos humanos y la inclusión.

Ante ese panorama, el comunicador llamó a “no permitir que incendien nuestros países para que las democracias declinen, y así lleguen una vez más los gobiernos que ellos quieren” .Celebró el encuentro del colectivo de jueces, defensores y fiscales: “me alivia saber que mañana tendremos una justicia legítima”. Concluyó afirmando que “esta sociedad sería mejor con pasar un sólo día sin respirar el veneno que nos hacen respirar cada día estos medios”.

El encuentro comenzó a las 15 con un panel que discutió sobre «El Poder Judicial y las asimetrías sociales». Allí, la abogada Ángela Rosalía Mora cuestionó las nociones de «poder, privilegio y propiedad» que caracterizan «el patrón corporativo del Poder Judicial». El presidente del Movimiento nacional de Fábricas Recuperadas por los Trabajadores, Luis Caro, rescató experiencias cooperativas que involucraron a 20 mil trabajadores en más de 400 fábricas recuperadas y repasó el proceso de reforma de la ley de concursos y quiebras». El juez civil Gustavo Caramelo aseguró que «necesitamos un nuevo tipo de juez, que acompañe el desarrollo del proceso y se involucre en lo que hace». Y el periodista Martín Granovsky sostuvo que las llamadas «asimetrías» en realidad obedecen al «clasismo» que rige entre los magistrados, desde el punto de vista de «lo elitista, lo discriminatorio y lo antireformista».

En el segundo panel, que trató el dilema de la relación entre el Poder Judicial y la ideología, el juez de la Corte mendocina Omar Palermo trajo a colación los procesos que avanzan sobre la responsabilidad de magistrados en los crímenes de lesa humanidad que fueron cometidos durante la dictadura cívico militar, y sostuvo que «la explicación es política e ideológica», dado que los jueces no sólo colaboraban con los militares sino que acordaban con sus postulados neoliberales y autoritarios. Afirmó que «el Poder Judicial también tiene que pedir perdón a la sociedad por su accionar durante la dictadura». Mario Portela, juez del TOF de Mar del Plata, dijo que la ideología es como «un par de anteojos a través de los cuales vemos la realidad» e ironizó: «la pregunta es dónde compraron sus anteojos los jueces».

El flamante defensor general de la ciudad de Buenos Aires, Horacio Corti, llamó a desarrollar «una doctrina nacional y popular del derecho» para contraponer a «los tratados liberales con los que todavía se forma a los profesionales en la universidad». El periodista Mario Wainfeld cerró planteando que «para muchas personas el Poder Judicial es algo que aparece una sola vez en su vida, o ninguna» y que cuando lo hace «es con enorme intensidad», y que por eso «esas personas deben tener un tratamiento largamente diferente al que tienen por parte del poder», refiriéndose al maltrato al que está sujeto el justiciable cuando acude a los tribunales.

En el encuentro se reconoció al saliente defensor general porteño, Mario Kestelboim, y se le entregó una placa por su aporte en acción y desarrollo doctrinario «al acceso a la justicia» y el trabajo por «mejorar las condiciones del ejercicio de derechos» de los residentes en la ciudad de Buenos Aires. Al evento asistieron numerosas personalidades del Poder Judicial, la Procuración y la Defensoría General, y hasta intelectuales de Carta Abierta, como el camarista Alejandro Slokar, los fiscales Félix Crous, Jorge Auat y Javier De Luca y los jueces porteños Andrés Gallardo y Ana María López Vergara. La defensora general Stella Maris Martínez envió sus saludos desde el exterior, y la camarista María Laura Garrigós de Rébori condujo el encuentro desde un rincón del estrado.

La asociación Justicia Legítima nació a partir de las solicitadas publicadas el 11 de diciembre de 2012 y del 3 de enero de 2013, donde jueces, fiscales y funcionarios judiciales dieron inicio a un debate público sobre la democratización del Poder Judicial. Además de Gils Carbó, integran Justicia Legítima la jueza María Laura Garrigós (presidenta); el titular de la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad, Jorge Auat; y la defensora general de la Nación, Stella Maris Martínez, entre otros.

Fue el segundo encuentro que la asociación que nuclea a magistrados, funcionarios judiciales, académicos y profesionales de todo el país realiza en la Biblioteca Nacional. La primera convocatoria se hizo el año pasado y luego se expandió a distintas provincias.

 

http://www.infojusnoticias.gov.ar/nacionales/gils-carbo-hay-que-combatir-el-delito-con-mas-igualdad-3669.html