Primero lo esposaron , después vinieron las piñas y patadas, uno de los guardias incluso le saltó en el pecho varias veces.

Así murió Patricio Barros Cisneros (26) la mañana del 28 de enero pasado en la Unidad 46 que el Servicio Penitenciario bonaerense tiene en José León Suárez, partido de San Martín. La autopsia realizada al preso detectó 31 lesiones, algunas provocadas cuando ya estaba agonizando .

Por el caso hay cuatro penitenciarios con orden de captura –se fugaron cuando se hizo evidente que el preso no se había autolesionado como ellos decían – y la cúpula de la Unidad fue desplazada por el Ministro de Seguridad y Justicia de la Provincia. Pero la investigación esta lejos de terminarse.

Ayer el Secretario de Ejecución Penal de la Defensoría General de San Martín, Juan Manuel Casolati, pidió por escrito a la fiscalía a cargo del caso que investigue también al director, a los dos subdirectores y al jefe del Penal de la 46 al momento del crimen.

Para Casolati, todos son responsables del “encubrimiento” del homicidio de Barros Cisneros por haber avalado y –según su planteo– armado una versión oficial de lo ocurrido haciendo pasar todo como que el preso se había golpeado él mismo, dándose la cabeza una y otra vez contra unas rejas.

“Esta burda coartada fue utilizada por las máximas autoridades de la Unidad para informar a través de los partes pertinentes a diversas autoridades. Está claro que ello fue en una evidente actitud de encubrir el homicidio y, a su vez, sus propias responsabilidades por la terrible golpiza que le propinaran sus subalternos a Patricio Barros Cisneros”, dice el escrito presentado por Casolati.

Para esclarecer lo que había ocurrido fueron claves los testimonios de tres presos que ahora, por razones de seguridad, están alojados en dependencias de Gendarmería. Uno de ellos es Mario Marcelino Pandiani (42) ex representante del bailantero Leo Mattioli , quien está procesado como coautor del homicidio de Jorge Lemos, candidato a intendente de San Miguel.

Los presos dieron detalles de la golpiza y dijeron que firmaron “por miedo” un primer informe falso armado para tapar lo ocurrido. A sus testimonios se sumó un contundente informe de autopsia. A los cuatro penitenciarios prófugos se los acusa de “homicidio calificado” pero la figura podría cambiar a “tortura seguida de muerte” . “A uno de ellos sus compañeros le hicieron una vaquita de 12.000 pesos para que se fuera a Paraguay”, aseguro a Clarín Casolati.

Fuente: http://www.clarin.com/policiales/crimenes/Jefes-penitenciarios-mira-asesinato_0_661134008.html