La Corte Suprema abrió este martes el Año Judicial 2012. Su titular, Ricardo Lorenzetti, anticipó que el Máximo Tribunal se centrará este año en un «cambio de paradigma» y en la búsqueda de un nuevo modelo de Justicia, más accesible, ágil y razonable. De modo genérico abordó numerosos temas y detalló qué le pide «la gente» a la Justicia.

La Corte Suprema de Justicia en pleno inauguró oficialmente el Año Judicial 2012 en un acto que se llevó a cabo esta mañana en la Sala de Audiencias del Palacio. La voz cantante la tuvo el Presidente, Ricardo Lorenzetti, cuyo discurso tuvo como hilo conductor el análisis de un «modelo de Justicia más cercano a los intereses de los argentinos» y la necesidad de «un cambio de paradigma».

De modo puntual, Ricardo Lorenzetti destacó la necesidad de una «agenda de cambio» basada en la Constitución Nacional –interpretada conforme la realidad actual-. El magistrado afirmó que la Corte, según su actual composición, se propuso lograr «una transformación profunda y un cambio de modelo», de manera tal que se haga «hablar a la Constitución con la voz del pueblo».

Otro aspecto destacado del discurso del Presidente de la Corte fue el vinculado al rol social de la Justicia. En tal sentido, el magistrado afirmó que «la sociedad debe estar presente» en las decisiones judiciales y que «no puede ser que la Justicia se mire a sí misma» pues «primero hay que mirar a la sociedad y brindar un servicio».

Asimismo, Lorenzetti también hizo hincapié en la necesidad de «disminuir la litigiosidad». El Ministro sostuvo que los conflictos no pueden suprimirse y que «son el motor de la sociedad», pero remarcó que no todo conflicto debe «necesariamente terminar en juicio».

A su vez, el Ministro del Alto Tribunal hizo referencia a los «procesos complejos», entre los que mencionó las «tragedias colectivas», juicios por delitos de lesa humanidad y temas ambientales. Al respecto, el magistrado destacó que no podían aplicarse los principios tradicionales del juicio bilateral a este tipo de «mega causas», pues esto llevaba a la duración excesiva de los procesos.

Además, Ricardo Lorenzetti aseveró que los jueces están llamados a «limitar el poder» para lograr un equilibrio, pero que deben «tener la prudencia necesaria para no interferir o sustituir la gobernabilidad» y «saber encontrar la medida justa de los límites para evitar los abusos de toda clase de poder».

El discurso del Presidente de la Corte tuvo como hilo conductor el análisis de un modelo de Justicia distinto, basado en un cambio de paradigma, que fue abordado a través de distintos «principios»: acceso a la Justicia, igualdad, libertad, Estado de Derecho, ambiente y transformaciones internas del Poder Judicial.

Hay que establecer un «diálogo profundo» entre el Poder Judicial y los otros Poderes del Estado, señaló Ricardo Lorenzetti. Esto es necesario para dejar de «trasladar los problemas» en lugar de resolverlos y para buscar soluciones, agregó el magistrado del Máximo Tribunal.

En materia de acceso a la Justicia, el Ministro destacó el obrar de la Corte en el caso Halabi, las audiencias públicas con miembros de los pueblos originarios, y que «por primera vez» los «pobres» fueron escuchados en la causa Riachuelo, en la que participaron los vecinos de Villa Inflamable. Hay que «escuchar distintas voces», aseveró Lorenzetti y, en ese marco, recordó la política de «gobierno abierto» del Máximo Tribunal, destinada a evitar la concentración de las decisiones.

Entre tanto, al referirse a la igualdad, el Presidente del Máximo Tribunal recordó que detrás de todo expediente «hay un drama humano» e hizo alusión a los cambios jurisprudenciales generados por la Corte –según su actual conformación- en materia de derechos económicos, sociales y culturales.

Llegado el turno de la libertad, Lorenzetti hizo alusión a dos grande problemas que afectan la «libertad personal»: la trata de personas y la violencia doméstica. Sobre el punto, destacó la labor de las juezas Carmen Argibay y Elena Highton de Nolasco.

Por otra parte, en torno a la libertad de expresión, el Ministro de Corte recordó la causa «Patitó» y aseveró que «la crítica es buena». También hizo alusión a los problemas que apareja en esta materia el tema de la publicidad oficial.

Ya cercano al cierre, el Presidente de la Corte se refirió a las «tragedias colectivas», respecto de las cuales señaló que era necesario evitar que con el tiempo se convirtieran en «tragedias judiciales». «Quien ha sufrido una tragedia necesita una respuesta rápida y mucho más», agregó el magistrado.

La informatización del Poder Judicial también tuvo su lugar especial en la palabra del Ministro del Alto Tribunal, quien recordó los avances alcanzados en el seno de la Corte –notificaciones, oficios e incluso pagos electrónicos- y sostuvo que esta realidad debía hacerse extensiva a los demás tribunales.

Otros temas que formaron parte del discurso de Lorenzetti fueron: el terrorismo de Estado, la protección al ambiente y cuestiones internas de la Justicia, como las conferencias nacionales de magistrados.

A su vez, el Presidente de la Corte agradeció especialmente a empleados judiciales y abogados por acompañar el proceso de transformación tendiente a poner en práctica el modelo sugerido por el Máximo Tribunal.

El Acto de Apertura del Año Judicial 2012 contó con la presencia del Ministro de Justicia, Julio Alak, del Presidente del Consejo de la Magistratura de la Nación, Manuel Urriza, magistrados federales, integrantes de poderes judiciales provinciales y de la Ciudad de Buenos Aires, autoridades académicas y representantes de asociaciones civiles y organizaciones no gubernamentales.

«La gente no pide grandes cosas» afirmó Lorenzetti, y señaló que los ciudadanos buscan, principalmente, «agilidad, imparcialidad y razonabilidad en las decisiones judiciales», invitando a sus colegas a participar del modelo descripto en el discurso.

Fuente: http://www.diariojudicial.com/contenidos/2012/03/06/noticia_0004.html?utm_source=feedburner&utm_medium=twitter&utm_campaign=Feed%3A+DiariojudicialcomRssFeed+%28DiarioJudicial.com+RSS+Feed%29