La decisión del tribunal tucumano que absolvió a los trece acusados por el secuestro de Marita Verón dejó espacio para una larga polémica. PERFIL reunió a Enrique Piñeyro, el cineasta que investigó el caso Carrera y la tragedia de LAPA, Viviana Caminos, trabajadora social y coordinadora de la Red Alto al Tráfico y la Trata en Argentina (RATT), y Roberto Saba, abogado, decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de Palermo y docente de Derecho Constitucional de la UBA, y abrió un debate sobre las cuestiones procesales, la valoración de la prueba y la corrupción del sistema.

—¿Cómo analizan la reacción de la gente ante las absoluciones?
CAMINOS: Creo que tiene que ver con repetidos hechos tan especiales como es el tema de Marita Verón. El tema de la desaparición de personas no es cualquier tema. Y con la lucha de Susana, una mujer inquebrantable que no se rindió y se puso al hombro la investigación de la causa.
SABA: La frustración es muy grande, sobre todo cuando tenés expectativas en que el resultado sea otro. Hubo 150 testigos que fueron armando un rompecabezas y que nadie salga culpado llama la atención. Si bien puede haber responsabilidad de los jueces, también puede haber responsabilidad de los fiscales, de la policía. Alguien que acusó recogió evidencias. Hay responsabilidades variadas del Estado en todos sus niveles, no hay que apuntarles sólo a los jueces, son muchos más.
PIÑEYRO: El Estado nunca produce pruebas, las aporta el individuo. Es tan conmovedor lo de Susana Trimarco que genera la investigación y la prueba. El Estado no preserva la prueba, no hay legislación. Se puede destruir la prueba, y cuando se pide revisar el tema no hay pruebas. Si el Estado no la produce, no la protege ni investiga, el problema es infinitamente más amplio. La Justicia monta la máscara. En los casos de LAPA y Carrera había pruebas para condenar generadas por el Estado y los individuos. Mientras el Estado no se tome en serio su rol de investigar, estamos en el horno.
—¿Las pruebas testimoniales son insuficientes para probar un delito como la trata de personas?
C: En la Argentina hay muchos casos sin condenas por faltas de pruebas. Muchas de las víctimas no pueden reconocerse como tales, aun las víctimas de trata, después de pasar por un proceso, que es el síndrome de indefensa adquirida; que es cuando una víctima en algún momento haciendo tal o tal cosa no recibe castigos. Muchas veces cuando llega al prostíbulo llega dominada. Y ya pasaron por ese proceso de ablande. Después está el acostumbramiento, cuando les dicen que si se portan bien y hacen esto o lo otro van a poder salir del lugar, tener plata o comprar ropa. Hay un proceso de manipulación permanente hasta que la víctima siente que su lugar es ése y que no hay otro espacio. Perdió todo: familia, territorio.
P: Me parece que están recargando la responsabilidad en la víctima.
S: La estrategia es derivar el tema hacia la Justicia. Los funcionarios corruptos suelen decir que el tema está en la Justicia. El Estado terminó demostrando su ineficacia persiguiendo a las redes de trata.
P: Eso es no tener voluntad…
S: El Estado es responsable. Lo mismo pasó con la muerte de mujeres en Ciudad Juárez. El Estado debe tener políticas proactivas que desmantelen estas redes. Hay niveles de autoridad nacional, provincial y municipal en falta. Se violan todos los tratados internacionales de derechos humanos que existen. La expectativa también está sobre la ley. Pero la ley sola no alcanza. Es fundamental, pero no alcanza.
P: Hay cuatro pasos para que una ley funcione: educación, prevención, detección y sanción. Si no se cumplen estos pasos, no va a cambiar nada. Si no hay mecanismos de detección de un delito, qué importa la ley. Es una falta de políticas tremenda.
—Se hacen dos lecturas opuestas de una misma decisión: Susana Trimarco habla de jueces corruptos, y el presidente del tribunal plantea errores en la investigación inicial y alimenta la bronca vaticinando que el caso quedará impune. 
C: El juez se lava las manos. Si hubiese existido voluntad de parte de la Justicia, hubiese sido otro el final. No se tomaron en cuenta situaciones como los indicios, tal como sucedió en los casos de la dictadura. Ahí tampoco hubo testigos externos, pero en esos casos sí se tomaron en cuenta los indicios. No hubo voluntad de los jueces.
P: Es correcto mandar a juicio oral a alguien con semiplena prueba. Y después se permite un show carnavalesco de testigos. No se pregunta cómo se debe. Se deja hacer cualquier cosa a los abogados defensores y se comienza a atacar a los testigos. Esto lo vi, lo presencié en LAPA, es un mecanismo dilatorio y termina con la prescripción del delito.
C: La Justicia dice ser objetiva. Pero no es objetiva. Tiene interés, la Justicia interpreta.
S: Hay que ser muy cuidadoso, decir que la Justicia no es objetiva es muy fuerte. No se puede usar este caso para alimentar la idea de que la Justicia no va a funcionar nunca…
C: No estamos diciendo que la Justicia nunca va a funcionar…
S: Hay que caminar ese desfiladero estrecho entre un caso que aparentemente está muy mal llevado, que llega a una instancia en la que no podría haber llegado si no tenía las pruebas suficientes; si no tenía las pruebas suficientes debería haberse resuelto de otra manera diferente, pero hay que tener cuidado en extrapolar que a partir de este caso no se puede confiar en los jueces. Hay que tener cuidado.
C: Que los jueces están cruzados por subjetividades es cierto. Toda la Justicia está cruzada por subjetividades…
P: Yo puedo decir que no creo en la Justicia. Tengo sobrados ejemplos.
S: Podés decirlo, no digo que no.
P: Que no es un mensaje optimista, estoy de acuerdo.
S: No es una cuestión de optimismo. Es como el mensaje que dice que no puede haber un periodismo profesional, un mensaje que dice que haya jueces que decidan de acuerdo a lo que ellos consideran constitucionalmente correcto. Cuando vos elegís un juez, no le estás entregando una carta en blanco donde le decís decida como a usted le parezca. Le estás dando un marco de decisión que son la Constitución, las leyes y por supuesto hay diferencias de interpretación. Es la Justicia de los seres humanos. Esto funciona así.
—¿Qué mensaje creen que deja la absolución de todos los acusados?
P: El caso Marita Verón no es un caso solo, estamos diciendo “otra vez”.
S: ¿Pero qué hacemos entonces, cerramos la puerta de la Justicia? Hay otras instancias.
P: Pero no nosotros, lo debería hacer el Estado, todo está delegado en el individuo. En las ONG. No hay políticas de Estado.
C: Creo que la sociedad puede de alguna manera cuestionar a la Justicia, porque si no es como que no se puede cuestionar a la Justicia.
P: Creo que debería haber justicia pero no creo que haya. O como escuché una vez en Marcos Paz. No es que no exista justicia en la Argentina, hay pero es carísima.

 

“Esperaron la orden de Cristina”

Susana Trimarco, madre de Marita Verón, criticó ayer la demora en el tratamiento del proyecto de ley contra la trata de personas al advertir que los legisladores.

“Cristina ordenó eso, pero no tenían que esperar a que la Presidenta les dijera qué hacer”, se quejó Trimarco, después de conocerse que el Congreso debatirá la Ley de Trata de Personas en sesiones extraordinarias.
En declaraciones radiales Trimarco reiteró que el proyecto para combatir la trata de personas “tendría que haber estado en primer lugar” de la agenda legislativa porque “es un delito terrible que viola los derechos humanos”.

Por su parte, el gobernador de Tucumán, José Alperovich, justificó ayer la remoción del ministro de Seguridad Ciudadana, Mario López Herrera, en un intento de “mejorar” el funcionamiento de la cartera.

El recambio fue una consecuencia política directa de la sentencia absolutoria a los 13 imputados en el caso, aunque Alperovich sostuvo que “siempre que uno hace este tipo de cambio es para mejorar. Lo importante es no aflojar”, sostuvo.

 

 

fuente http://www.perfil.com/ediciones/2012/12/edicion_736/contenidos/noticia_0063.html#