El Procurador General de la Corte Jorge Barraguirre decidió postergar su retiro del cargo -cuya renuncia había firmado a partir del primer día de marzo- «al menos hasta el comienzo de la feria judicial de invierno». La decisión de quedarse por tres o cuatro meses llegó después del pedido expreso de la Corte Suprema santafesina y de algunos cambios en las políticas de seguridad, cartera con la que había tenido varios cortocircuitos. «Hay otra dinámica» le dice Barraguirre a sus más cercanos, al momento de explicar su demora en la partida. Es que, tras el anuncio del portazo revelado por Rosario/12 recibió gestos de apoyo. Por eso espera que los cambios se concreten en anuncios públicos la semana próxima. Por su parte, la Corte le planteó a Barraguirre que permaneciera en su cargo por algunos meses para pilotear la transición entre los dos sistemas penales, así como la cooperación con el Ministerio Público de la Acusación y los procesos de investigación a jueces que están en marcha.

Según pudo saber este diario Barraguirre quiere ajustar el proceso de transición entre los dos modelos judiciales (el viejo y el nuevo), para ver qué causas pueden y cuales no pueden atender los fiscales. «Tenemos que hacer un acompañamiento de las causas emblemáticas: desde la explosión de calle Salta hasta la causa de Los Monos», le planteó el Procurador a sus más estrechos colaboradores. Por eso, trazó como objetivo coordinar esta política con el Ministerio Público de la Acusación. Con este fin, le presentó a la Corte santafesina un acta acuerdo que firmara en los próximos días con el jefe de los nuevos fiscales Julio de Olazábal. La Corte pretende que Barraguirre esté al mando de los fiscales en los próximos cuatro meses, hasta que los nuevos fiscales vayan tomando experiencia y cuerpo.

Lo que preocupa al Procurador es que se pierden conectividad en aquellas causas cuyo desarrollo resultó en el tiempo fragmentado entre los dos sistemas judiciales. «Hoy tenemos la causa del crimen de Leonardo Bassi en el viejo sistema, y la de su hermano Maximiliano con el nuevo Código» repitió en estos días hasta el cansancio ante los fiscales. Y postulaba: «Esto se salva solo con la información recíproca y la adaptación de los sistemas informáticos de cada ministerio».

Lo que Barraguirre pretende es que los fiscales que investigan ambos asesinatos compartan información sobre sus tareas. Esto se hace con información cruzada incluso entre jurisdicciones: federal y provincial.

Otro punto que el Procurador pretende pilotear en estos cuatro meses son las cuestiones disciplinarias pendientes de la magistratura. Esto son los eventuales procesos por faltas de algunos magistrados que están siendo investigados, y fue un pedido expreso de la Corte, que no quiere que estos expedientes se demoren con un cambio de Procurador.

En buen romance la Corte pretende que Barraguirre no se vaya sin haber logrado acusar a los jueces que se lo merezcan.

El 5 de febrero, Rosario/12 había publicado que el Procurador confirmaba su renuncia al cargo -que públicamente aseguró- estuvo motivada por «razones personales», ya que desea volver a la actividad privada y académica. La lectura fina del hecho sin embargo tiene matices muchos más claros: el jefe de todos fiscales confesó a sus allegados cierto «cansancio» por los cortocircuitos permanentes por las políticas de seguridad.

Hoy Barraguirre acepta ante sus íntimos que revisó su decisión por el pedido de la Corte provincial, por haber logrado cambios concretos en la justicia como el esclarecimiento del crimen de la chiquita Serena Martínez, baleada en un club santafesino. Y por la reacción antes de su partida del foro rosarino de algunos comunicadores y dirigentes políticos a los que respeta, según repite.

 

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/rosario/10-42813-2014-02-21.html