La investigación del fiscal Walter Rodríguez sobre la «connivencia» entre uno de los jefes de Drogas Peligrosas ﷓ascendido por el ex jefe de Policía de la provincia, Hugo Tognoli﷓ y un narco preso por operar una cocina de cocaína, Daniel «Tuerto» Mendoza derivó ayer en la primera resolución judicial en la causa. El juez federal Nº 2, Francisco Miño, procesó al comisario José Luis Baella por supuesto «encubrimiento agravado», «incumplimiento de los deberes de funcionario público» y «partícipe necesario de coacciones» contra la líder de Madres Solidarias, Norma Castaño, a quien Mendoza extorsionaba con un video y llamadas telefónicas para que se retracte de las denuncias contra Tognoli.

La pesquisa comenzó en la Dirección de Asuntos Internos ante la sospecha de que Baella ya no investigaba a Mendoza. El 12 de julio, un allanamiento a la casa del «Tuerto», en Colastiné, descubrió una cocina de cocaína y la causa dio un vuelco llamativo. El fiscal Rodríguez incorporó un hecho anterior que involucra a Baella y un operativo ordenado por el propio comisario para filmar un encuentro entre Mendoza y Castaño, en la puerta de la casa de la mujer. El video fue subido después a Youtube.

El juez Miño valoró las pruebas acumuladas por el fiscal Rodríguez. «Se encuentra corroborado en la causa -dijo el magistrado﷓ que Baella habría permitido que la filmación sea utilizada por la persona que había sido investigada por el mismo, durante marzo de 2011, es decir Daniel Francisco Mendoza».

«Esa filmación en la que se observa a Mendoza en una conversación en la puerta de la casa de Castaño, habría sido ordenada por Baella, en una suerte de seguimiento iniciado en una calle céntrica de Santa Fe. Se aprecia que esa filmación en el marco de una pesquisa policial ha tomado conocimiento público en el sitio de www.youtube.com bajo el título ‘Madre del dolor tranza con narco'». «El video fue posible gracias a la intervención de un policía» que vive en frente de la casa de Castaño, que «en ese momento contaba con una filmadora en su poder» y recibió «un llamado telefónico de Baella» para captara el encuentro.

«Baella, con la colaboración de otros empleados de la fuerza, habría generado esta suerte de investigación al solo efecto de gestar un encuentro para que luego Mendoza le exigiera el retiro de sus denuncias» contra Tognoli.

«En la causa -recordó Miño﷓ Castaño dijo que un hijo de Mendoza fue a su casa y le pidió si podía recibir a su padre. Fue así que acordaron una fecha y hora para ello». Castaño dijo que «Mendoza le ofreció dinero para que retirara la denuncia contra Tognoli en los juzgados provinciales ya que si no lo hacía, el podría seguir comercializando estupefacientes bajo el amparo de la fuerza policial».

«El video fue filmado por un agente de Drogas Peligrosas para extorsionarme con el propósito de que retire la denuncia que yo había realizado contra Tognoli por connivencia con el narcotraficante Mendoza», agregó Castaño.

El juez relata también otra cita entre Baella y Mendoza. «Tampoco resulta esperable y propio de un funcionario de la envergadura del imputado, que visite en un vehículo oficial la vivienda de un narcotraficante ûa quien supuestamente investigó con anterioridad-, lo haga subir como pasajero, de una vuelta con él por espacio de 15 minutos y luego lo regrese a su vivienda. Sin embargo, eso está acreditado en el expediente», agregó.

«Baella ha permitido con su accionar que las presuntas coacciones efectuadas por Mendoza en perjuicio de Castaño se materialicen», porque conocía «tanto las actividades ilícitas que desarrollaba Mendoza, como las denuncias formuladas por Castaño» contra Tognoli. Por lo tanto, la «filmación permitió» que el narco «cuente con el material apto para coaccionar a Castaño».

«Si bien Baella no puede ser conspirado el autor de esa coacción, su participación en los sucesos ha sido esencial, ya que esa filmación que ordenó, fue luego usufructuada por la persona que él supuestamente investigaba» y con «la intención de que Castaño se retractara de las denuncias» contra Tognoli. Y hasta le dijo que «si no lo hacía iba a hacer público el video, como a la postre sucedió».

«En definitiva, el encubrimiento agravado en el que incurrió Baella respecto de las actividades ilícitas desplegadas por Mendoza, habría tenido por objeto principal obtener una filmación que comprometiera a Norma Castaño, a fin de lograr su silencio o retractación de las denuncias contra efectivos de la Dirección de Drogas que estaría en connivencia con personas dedicadas al tráfico de estupefacientes y por otro lado le habría permitido a Mendoza contar con cobertura para continuar desplegando su actividad ilícita y eludir las investigaciones que se iniciaron en la justicia», concluyó el juez.

 

 

fuente http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/rosario/10-36836-2012-12-12.html