Era un velado enfrentamiento, pero en las últimas horas se convirtió en una pelea explícita: con dos presentaciones flamígeras, el fiscal Federico Delgado dejó expuestas sus diferencias con el juez Claudio Bonadio en la causa en la que investigan la tragedia del tren que chocó en la estación de Once.

Fueron dos escritos; uno el martes y otro anteayer. Delgado acusó a Bonadio de esconderle el expediente, ocultarle sus resoluciones e impedirle cumplir con su «rol de acusador». Le dijo además que la fiscalía debe velar por los intereses de la sociedad y por el derecho de obtener una respuesta que tienen las víctimas de este caso, donde hubo 51 muertos y 700 heridos. Según Delgado, Bonadio no se lo está permitiendo. Pocas veces se han visto comunicaciones de tal tenor de un fiscal a un juez federal.

Bonadio no le respondió, informaron fuentes del caso. Pero en su juzgado advierten que el malestar es mutuo. Le recriminan al fiscal poca colaboración en la asistencia a los familiares de las víctimas en los primeros días y se quejan de que no haya ido a la indagatoria del maquinista, según el criterio de Bonadio, único imputado en el caso.

El lunes pasado, cuando les prohibió la salida del país al ahora ex secretario de Transporte Juan Pablo Schiavi y a una decena de personas más, el juez advirtió informalmente que para él ninguno de ellos estaba imputado. Delgado también se refirió a eso: sostuvo que «objetivamente» lo estaban.

Lo dijo cuando se quejó de haberse enterado por los medios de la prohibición dispuesta. Ese fue uno de los argumentos por los que le reclamó el expediente 24 horas para sacarle fotocopias y lo exhortó a ceñirse a la ley. Para ilustrar «los peligros de sortear el camino de la ley», le recordó la experiencia de «juristas e intelectuales filonazis».

Anteayer, horas después de recibir el último escrito, Bonadio fue a ver al jefe de los fiscales, Esteban Righi, a la Procuración. ¿Fue a quejarse de Delgado? En Comodoro Py varios descuentan que sí. Y hasta dan supuestos detalles de la reunión: cuentan que el juez protestó de que Delgado filtrara información de la causa y hubiera insistido, cuando todavía no se había peritado el tren, pidiendo investigar los subsidios recibidos por TBA.

En la Procuración no niegan el encuentro, pero alegan que el motivo nada tuvo que ver con Delgado. Ni siquiera con la causa, de la que -dicen- no se habló. Así lo informó a LA NACION una fuente de confianza de Righi.

TESIS DOCTORAL

«El motivo fue otro: Bonadio vino a hablar sobre su tesis doctoral», relató la fuente. Según explicó, era un café previsto desde hace tiempo, el director de la tesis es el juez de la Corte Raúl Zaffaroni y Bonadio quería consultar a Righi sobre algunos aspectos del trabajo.

El oficialismo ve con desconfianza a Delgado. No es de los fiscales cercanos al procurador y no se parece a ninguno de sus pares. Por lo pronto, porque no usa celular, suele llegar a Comodoro Py en bicicleta y va a trabajar de jeans, remera de cuello redondo y zapatillas Topper. Como otra prueba de diferenciación, en una de sus presentaciones de esta semana, se quejó de «un rasgo cultural» del mundo judicial, ámbito que, según él, no asume que los fiscales ya no están «subordinados» al Poder Judicial.

Mientras tanto, la causa sigue adelante con dos peritajes: uno sobre el tren y otro, ordenado por Bonadio ayer, sobre los subsidios y gastos de TBA

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/1455119-tragedia-de-once-el-fiscal-acuso-con-dureza-a-bonadio